Oda a Nieve J.J.
En aquella noche
veraniega,
Tan
despampanante Nieve llega,
Con su belleza ella
ciega
Cuando su presencia se
despliega
Me cautivó su mirar,
Coquetamente parpadea
Con esos ojos
de esmeralda
Y su corona de
guirnalda.
En una noche invernal
De talento latino,
En cafetín argentino,
Me re-encuentro en
su camino.
El corazón me da un
vuelco,
Pues la he reconocido.
¡Es la bella trigueña,
De aquella fiesta
panameña!
¡Nieve! Tu aliento...
Te quiero
contar un cuento,
Y así decirte lo que
siento,
No vaya a ser que por
lento,
Me quede lleno de
lamento.
Perdido en el antaño,
Donde canta el
cenzontle,
Tan solo a mis quince
años,
brotó la chispa fugaz
del amor.
Hoy día, al posarse
mis ojos en ti,
Una sola vez más,
Siento que brota
dentro de mí,
La chispa fugaz del
amor.
¡Nieve! Un suspiro de tu
boca...
Mi instinto jamás se
equivoca.
Tienes un corazón de oro,
Y un alma que no se
derroca
Tu sensualidad me
provoca.
¡Nieve! Me fascina tu
dulzura,
Tu mirada acogedora,
El blanco impecable de
tus dientes
Tu frondoso cabello
castaño,
Nieve, percibo
turbulencia en ti,
Cicatrices aun color
carmesí
Memorias y experiencia
Que aún llegan hasta
aquí.
Yo quiero buscar
contigo
Un nuevo atardecer,
Compartir techo y
abrigo,
Y todo otro menester.
Hasta el amanecer
Perdernos en el olvido
¡Llenos de dicha y
placer!
Los versos que Dios me
ha dado,
Esta oda a ti he
dedicado,
Hoy que tan solo me he
quedado
¡Yo quiero tenerte a
mi lado!
Con mucho cariño Para Nieve

De parte de Alfonso